Mostrando entradas con la etiqueta zapatero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta zapatero. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de septiembre de 2010

Uno de los grandes anacronismos en la España del S. XXI: ETA


Y es que algo se debe estar haciendo mal para que siga existiendo, como diría alguien, "en los tiempos que corren". Durante demasiado tiempo (que ya no) hemos vivido con esas tres letras a la cabeza de nuestros temores como habitantes de España, pero está claro que las armas de la democracia y de toda una sociedad (española o vasca, que es lo mismo) pueden mucho más que cualquier otra arma, sin embargo no se han sabido usar o no se ha hecho con todo su potencial, como se hace con cualquier mafia, red de prostitución, asesinato, violación, etc.



No es "la banda terrorista" quien debe dar pasos para "otorgarnos" la paz, no, error; del mismo modo que no se nos ocurre esperar a que delincuentes y criminales que han cometido asesinatos, violaciones, proxenetismo, pedofilia, etc. vengan a nuestra puerta o a nuestras comisarías a dejar su arma y alargar las manos para que el único esfuerzo que tengamos que hacer sea ponerles las esposas, tampoco se nos puede ocurrir quedarnos sin hacer nada, simplemente esperando a que los miembros de "la banda terrorista" llamen a la puerta de la comisaría y se entreguen a modo de "os concedo la paz", porque son a quienes debemos perseguir, somos quienes debemos actuar, son quienes deben pagar y somos quienes debemos obligarles a parar, exactamente igual que a cualquier delincuente o criminal.



A modo de explicación por mi peculiar redacción, diré que (aún a riesgo de parecer un poco friki...) "no tiene sentido temer un nombre", igual que tampoco tiene sentido darle "publicidad" a ese nombre, pues de esa publicidad se han servido como principal herramienta de poder y temor durante varias décadas. BASTA YA



Como declara el Presidente del Gobierno en el artículo enlazado al título de este post, no podemos esperar o "confiar" en que será "la banda terrorista" la que pondrá fin a "su" violencia (que no a "la" violencia). Debemos actuar como sociedad democrática, no podemos dejarnos dominar por terroristas. Si lo tenemos tan claro... algo está fallando para que aún no hayamos puesto fin a "la banda terrorista".


lunes, 12 de noviembre de 2007

"¡¿Por qué no te callas?!"

Es el tema de conversación en todas las tertulias, y no es para menos; el Rey Don Juan Carlos ha demostrado que, aunque a veces no lo parezca, los altos cargos también tienen "sangre en las venas", como se suele decir.

Acertado para algunos/as, fuera de lugar para otros/as; lo cierto es que ha sido un gesto que ha acercado al Rey aún más al pueblo español, en general, en tanto en cuanto persona; así bien, para las personas duchas en temas de protocolo, ha sido un gesto desafortunado, tanto en forma como en contenido, y podría tener consecuencias negativas en las relaciones de España con los países sudamericanos en general, o con algunos de ellos, al menos.

Pese a todo lo que se pueda decir, argumentar y analizar en torno a este tema, al momento y lugar en que se ha producido, a la figura del Rey o a la de Hugo Chávez, la realidad es que, en el fondo, a todo el pueblo español nos ha dejado con la boca abierta Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I, al ver su reacción por primera vez, y no de escandalización, sino todo lo contrario, de satisfacción... nunca mejor dicho.

Y es que en numerables ocasiones hemos presenciado en nuestro propio país, sobre todo entre la clase política, escenas en las que pensábamos "¿cómo puede aguantar que le digan eso?" o "¿cómo puede callarse?, ¡yo no podría!"; llegados ciertos límites, deja de importar nuestra ideología para hacer causa común en torno a alguien que sufra una agresión desmesurada y totalmente fuera de tono, como la que vertió el señor Hugo Chávez contra el expresidente de nuestro país, José María Aznar, que puede ser muchas cosas, buenas y malas, diferentes según de quién sean los ojos por los que lo miremos, pero no ya como político sino como persona, no puede ser víctima de tales acusaciones e insultos impunemente, puesto que, como bien dijo el presidente Rodríguez Zapatero, se trata de un expresidente español con todas las de la Ley, que ganó en dos ocasiones consecutivas unas elecciones libres y democráticas y no estamos hablando, por tanto, ni de un dictador ni de un genocida, pese a los errores y aciertos que haya podido cometer durante sus dos mandatos, como todos los presidentes, en cualquier caso.