Mostrando entradas con la etiqueta españa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta españa. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de septiembre de 2010

¿Qué ha sido de la huelga?

Echando la vista atrás en el tiempo y recordando huelgas generales pasadas, la verdad es que la mayoría de la gente ni nos hemos percatado de nada y es que nuestras vidas no se han visto alteradas, en su mayoría. Es decir, a menos que ayer estuviésemos en el centro de las grandes ciudades españolas, no hemos podido saber a ciencia cierta que estábamos viviendo una jornada de huelga general.


Recuerdo todavía alguna de las huelgas generales durante el Gobierno de Felipe González, concretamente supongo que la del 94 o la del 92, que no fueron de las huelgas generales más importantes en España, como sí fue el caso de la de 1988, la cual no creo que recuerde porque solamente contaba con 5 años de edad. Recuerdo de ir a clase ese día de huelga, al colegio, y aparecer un grupo de piquetes que nos forzó a salir del colegio, bueno, supongo que forzaron a los docentes a salir de las aulas, más bien, y el alumnado pues tan feliz a casa, que es lo que más recuerdo, y bueno algunas pintadas por donde pasaban y tal. Lo curioso de esto es que yo vivía en Granada, en un pueblo de tan sólo unos 3.000 habitantes (Purullena) y a 50 kilómetros de Granada capital; quiero decir, que allí no llegaba nadie de la capital a armar escándalo ni nada parecido, sino que eran l@s propi@s trabajador@s del pueblo los que hacían huelga y los que formaban grupos algo más radicales de piquetes. Ahora que vivo en una ciudad grande, en Málaga capital, pues solamente sé que en el centro de la ciudad parece que es donde ha habido disturbios (más bien causados por vándalos, antisistema y demás que aprovechan para armarla al más mínimo barullo), pero yo no he visto ni la más mínima incidencia en mi zona, ni en otros pueblos de la costa tampoco, ni comercios cerrados, ni pegatinas o carteles de huelga, en fin, nada.

Y es que, echando la vista atrás y recordando otras huelgas generales en España, como decía al comienzo del artículo, normalmente no han sido convocadas en etapas de crisis, sino más bien todo lo contrario. En etapas como la que vivimos en la actualidad la gente, independientemente de que quiera o no ir a la huelga, no se atreve por posibles represalias en el trabajo, por miedo a perder su empleo, ese empleo que hoy para cualquier habitante de España es un lujo aunque lo exploten, no un derecho, uf, nadie tiene la ocurrencia de hablar de derechos laborales en estas circunstancias, la gente con trabajo aguanta en silencio y punto; ¿por qué la gente con trabajo en España no está precisamente contenta sino con peor ánimo que nunca, vayas donde vayas?, que tú que te encuentras en paro dices "tendrían que estar agradecidos de tener trabajo"; el problema son las condiciones que están soportando hoy por hoy y que hacen olvidarse de tantas luchas por los derechos de l@s trabajador@s.


7 huelgas ha habido en total desde el período de transición en España, a saber:

- 29 de septiembre de 2010; Presidente del Gobierno: José Luis Rodríguez Zapatero; con escasa incidencia, una huelga general inútil, pues el propósito de una huelga general es parar los pies al Gobierno de turno haciéndole o forzándole a negociar o cambiar determinadas políticas, lo cual es bastante improbable tras esta huelga. Convocada contra la reforma laboral, la reducción salarial en el sector público y la congelación de las pensiones.

- 20 de junio de 2002; Presidente del Gobierno: José María Aznar; una de las dos únicas huelgas generales que lograron conseguir el propósito de hacer al Gobierno replantear sus políticas. Se convocó para protestar contra la reforma del subsidio por desempleo.

- 27 de enero de 1994; Presidente del Gobierno: Felipe González; se convocó contra la reforma laboral.

- 28 de mayo de 1992; Presidente del Gobierno: Felipe González; se convocó contra la reforma del subsidio por desempleo.

- 14 de diciembre de 1988; Presidente del Gobierno: Felipe González; convocada contra la reforma laboral, también consiguió su propósito.

- 20 de junio de 1985; Presidente del Gobierno: Felipe González; convocada contra la reforma de las pensiones.

- 5 de abril de 1978; Presidente del Gobierno: Adolfo Suárez; celebrada antes de la aprobación de la Constitución española (6 de diciembre) y convocada a nivel europeo para protestar por el alto paro en Europa (que era de en torno al 5%).


Anteriormente a estas, se pueden contar solamente otras 5 huelgas generales en el país:

- 12 de noviembre de 1976; Presidente del Gobierno no electo: Adolfo Suárez; convocada contra las medidas de ajuste social y económico pretendidas por el nuevo Gobierno, y también por la amnistía (de presos políticos durante la dictadura, se entiende) y por las libertades democráticas. Fue la primera huelga desde que tuvo lugar la Guerra Civil en España, obviamente durante el franquismo no existía tal posibilidad.

- 18 de julio de 1936; Presidente de la II República: Manuel Azaña; convocada contra el Pronunciamiento o sublevación militar (cuyo fracaso dio lugar a la Guerra Civil) del 17 y 18 de julio del mismo año. Se desarrolló entre el 18 y el 23 de julio.

- 5 de octubre de 1934; Presidente de la II República: Alejandro Lerroux; convocada contra la entrada de ministros de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) en el Gobierno de la República, lo que se consideraba por las organizaciones obreras como preludio de la instauración del fascismo en España.

- Agosto de 1917; Monarquía de Alfonso XIII, Gobierno de Eduardo Dato; convocada de forma indefinida para lograr que las clases dominantes realizaran los cambios pertinentes que "garanticen al pueblo el mínimo de condiciones decorosas de vida y de desarrollo de sus actividades emancipadoras".

- 2 al 11 de julio de 1855; Reinado de Isabel II, bienio progresista, Gobierno de Espartero; considerada la primera huelga general de la historia de España, masivamente seguida y convocada contra la automatización de tareas en la industria textil y contra la disolución de asociaciones obreras consideradas ilegales.


No han sido demasiadas las huelgas generales, pero se considera que se convocan contra grandes injusticias y en periodos de estabilidad o bonanza económica, lo cual no sucede en estos momento y es lo que ha podido contribuir al fracaso de esta huelga general, amén de el hartazgo de la mayoría de la sociedad española que hemos escuchado hablar de huelga durante varios meses y casi a diario; una huelga general en la que se han limitado a reunir a toda la gente disponible (una poca de los sindicatos y otra poca de antisistemas que se montan al carro que pase) en lugares concretos y estratégicos, donde armar algo de ruido y que salga en los medios, que es lo que importa hoy en día; una huelga general sin mucho fundamento y, por tanto, sin mucho seguimiento.

Yo solamente espero, que las ruedas que han pinchado, las lunas que han destrozado y los escaparates que han roto, no pertenezcan a gente en paro de la que ya está hasta sin subsidio, poco más que malviviendo,... esa gente por la que se supone están luchando.


De las pocas pegatinas en comercios

lunes, 20 de septiembre de 2010

50 mujeres muertas en España a causa del machismo. INTOLERABLE

7 víctimas más que en el mismo período de 2009


Tan sólo 12 de las 50 víctimas confirmadas a día de hoy (aún hay más casos por confirmar) habían denunciado a su agresor por malos tratos. ¿Qué significa esto? Pues podemos dar más de una respuesta; o bien las mujeres españolas víctimas de malos tratos están volviendo a aguantar y a no recurrir a la denuncia ante la evidencia de que una orden de alejamiento no sirve de NADA para salvaguardar sus vidas; o bien los malos tratos reiterados no son ya un indicador válido para advertirnos de un posible caso de "violencia de género", puesto que visto lo visto puede surgir espontáneamente en cualquier pareja joven que lleven conviviendo poco tiempo...

Esta realidad es totalmente intolerable, ni siquiera hay pruebas, estudios, datos fiables sobre las causas y posibles soluciones o vías para conseguir erradicar esta lacra que sigue aumentando año tras año en España. Intolerable. Nadie es capaz de anticiparse, de introducirse en la mente y en la forma de raciocinio (si se puede llamar así) de estos agresores, y pienso que esto ocurre así porque aún se trata de un tema tabú en determinados aspectos. Nadie se considera machista ni capaz de pensar como lo haría un agresor, de llegar al fondo de la cuestión. Sinceramente, siendo mujer, no puedo hacerlo, no puedo saber con todo lujo de detalles lo que hay en la cabeza de un hombre, qué le puede pasar por la cabeza a un hombre para convertirse en un asesino, así, de repente, porque sí...


Si bien no podemos determinar a ciencia cierta las causas, sabemos de sobra que en el fondo de la cuestión está el machismo, endémico por desgracía todavía en gran parte de la sociedad española. Y, aunque yo no soy una experta, sí soy mujer y sí he vivido numerosas situaciones machistas a lo largo de mi vida (en mayor o menor medida, dirigidas o no a mi persona y también tanto de forma consciente como inconsciente), y desde mi humilde experiencia considero que una de las posibles soluciones, y seguramente base para muchas otras, sea la educación. La educación está infravalorada, ni los padres y madres tienen tiempo o capacidad ni el profesorado cree que sea su tarea o bastante tienen con lo que tienen a veces, que es verdad. Pero es que de la educación depende el respeto, la tolerancia, la comprensión, la empatía, la igualdad... incluso la capacidad de raciocinio, de no actuar sin pensar, por impulso, como animales. Se pasan el testigo de la educación entre la escuela y la familia, la familia y la escuela, y al final nuestros niños y niñas crecen por su cuenta, aprendiendo de las amistades, de la televisión, de Internet, de los juegos... sin capacidad crítica ante nada, sin moral, en el mundo de "hago siempre lo que quiero" y de "todo vale".


Hemos sabido evolucionar hasta dejar la violencia como forma de educación y método para infundir respeto, a través del miedo no, eso no es respeto, para enseñar respeto tienes que empezar por tener respeto, demostralo. Un paso genial, fabuloso, estupendo, necesario, loable, uhh! Pero ahora, ¿cómo conseguimos el respeto entonces? No nos hemos parado a desarrollar nuevas formas de enseñanza, ahora todo el mundo tiene todo a su disposición, todo lo bueno y todo lo malo, y dejamos que simplemente cada cual escoja lo que quiera. Nadie enseña hoy límites, a diferenciar entre el bien y el mal, a hablar de "usted" a las personas que queremos y también debemos mostrar respeto, nadie enseña lo que es el "deber", las consecuencias, y así la juventud no quiere  que nadie le "caliente la cabeza" con obligaciones, repercusiones, respeto, consecuencias... no, la juventud no quiere pararse a pensar, solamente vivir el momento, como si no hubiera tiempo! Como si mañana se fuera a acabar el mundo! Como si no fuéramos la generación con mayor esperanza de vida! Nadie enseña hoy que hay tiempo para todo, que tu libertad acaba donde empieza la de los demás, que gracias a la tolerancia aprendemos y crecemos y por eso estamos donde estamos y somos como somos, vestimos prendas de todas partes del mundo, decoramos nuestras casas con elementos procedentes de todas las culturas del mundo y comemos comida china, sushi japonés, curry indio, asado argentino, falafel árabe y musaka griega, y podemos elegir lo que queramos!

Pero no siempre escogemos lo bueno de todas las opciones que tenemos. Siempre existirán personas "malas", criminales, asesinos y asesinas, pero sólo como casos puntuales, no como rasgo genérico de una sociedad. Considero que nadie debe pasar a otro alguien el testigo de la educación, sino que todos y todas debemos participar de ella, pues se educa en sociedad, tan sólo hay que pensar en la cantidad de veces que escuchamos "si lo hace todo el mundo", "es la moda, lo que se lleva (por todo el mundo)", "todo el mundo lo tiene"...

Autor: Forges

Por tanto, tenemos que predicar con el ejemplo, esa sería mi reflexión en suma, no podemos volver la cara ante un caso de maltrato, ante una injusticia o ante una simple decisión y que otra persona la tome por mí, no. Tenemos que volver a decir "eso no está bien", "eso no se hace" o "tienes que hacerlo", y cuando nos pregunten porqué, dar la explicación que tenemos en nuestro fuero interno, que nos han enseñado nuestros padres, madres, abuelos, tías, primos, vecinas..., así como nuestra experiencia "porque lo puedes romper", "porque le harás daño y llorará", "porque tú no quieres hacerle daño, verdad?", "porque así podrás conseguir más cosas"... "Porque si la matas o la maltratas, la pierdes, y entonces ¿quién cuidará de ti cuando estés enfermo? ¿Quién te preparará tu comida favorita el domingo o esa tarta que tanto te gusta en tu cumpleaños? ¿Quién te dará un masaje cuando te duela la espalda o el cuello? ¿Quién te escuchará cuando tengas algo que contar o problemas en el trabajo? ¿Quién te apoyará siempre y hasta en los peores momentos te dará esperanza diciéndote "saldremos de ésta, ya verás" aunque tenga más miedo que tú? ¿Quién te acompañará? ¿Quién te mirará a los ojos de esa manera? ¿Quién se sentará a ver fotos de hace años y décadas contigo? ¿Quién te ayudará a ponerte la corbata o a encontrar la ropa que mejor te sienta y nunca tienes paciencia para buscar? ¿Y quién educará a vuestros hijos/hijas para que nunca sean ni sufran a un maltratador?

viernes, 16 de noviembre de 2007

¿Jugamos a la Guerra Civil?

Crisis diplomática con Marruecos

La crisis diplomática que venía manteniendo España con Marruecos (o más bien al revés) desde la visita de los Reyes a las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, por suerte, se está enfriando poco a poco; seguramente debido, en gran parte, al caluroso recibimiento que brindaron estas dos ciudades a Sus Majestades. Y es que no podía ser de otra forma, porque la afirmación de que esta visita suponía una "provocación" contra Marruecos, como desde allí se mantenía antes de que tuviera lugar, no se sostenía de ninguna forma y ellos lo sabían.

Sin embargo, dicho sea de paso, desde Marruecos tratan de justificar esta crisis por la falta de un diálogo entre nuestro país y el suyo a cerca de las ciudades de Ceuta y Melilla, como es deseo de su pueblo, según afirmaba ayer el portavoz del Gobierno marroquí, Jalid Naciri. En el fondo, tienen muy claro que no viene a cuento dicha petición de diálogo porque, simplemente, no hay nada que dialogar sobre ese tema, pero lo dejan caer casi como una condición para "tendernos" esa mano de la que hablan para terminar con esta crisis, casi como tratando de demostrar una buena voluntad por su parte, que solo podría continuar si reciben de España lo que solicitan.

La verdad es que se trata de un tema demasiado viejo como para dar al traste con las buenas relaciones que Marruecos y España venían manteniendo en los últimos tiempos, puesto que estos temas no se quedan en un rifirafe entre los componentes de la clase política de ambos países, sino que, mucho más lejos, afecta y mucho a los ciudadanos de a pie; de hecho, yo misma he podido hablar sobre el tema con un español que viaja a menudo a Marruecos para traer diferentes tipos de té y productos artesanales típicos de este país para venderlos aquí en España, y bastante apesadumbrado me contaba cómo cambia la actitud de la población marroquí para con los españoles que viajan alli cuando existen crisis del tipo de este caso o del caso de Perejil; esta persona en cuestión, me contaba que lo trataban en muchos casos con desprecio, que incluso lo insultaban por las calles y que el ambiente a su alrededor se volvía eminentemente hostil, cuando ocurría todo lo contrario en los tiempos en los que estas crisis pasaban y se olvidaban.

No es cosa nueva que diga yo ahora que el racismo o la xenofobia existen en todas las culturas y en todos los países, pero es una pena (y un peligro) que los dirigentes políticos, unos más que otros, tengan tan poco tacto para llevar algunas cuestiones y creen estas crisis inútiles y sin fundamento que conllevan, a su vez, otras crisis de tipo social a las que ellos mismos suelen ser ajenos, con el consiguiente incremetno de las hostilidades entre pueblos que son hermanos, nunca mejor dicho, y el incentivo de posiciones más extremistas, como las xenófobas.

lunes, 12 de noviembre de 2007

"¡¿Por qué no te callas?!"

Es el tema de conversación en todas las tertulias, y no es para menos; el Rey Don Juan Carlos ha demostrado que, aunque a veces no lo parezca, los altos cargos también tienen "sangre en las venas", como se suele decir.

Acertado para algunos/as, fuera de lugar para otros/as; lo cierto es que ha sido un gesto que ha acercado al Rey aún más al pueblo español, en general, en tanto en cuanto persona; así bien, para las personas duchas en temas de protocolo, ha sido un gesto desafortunado, tanto en forma como en contenido, y podría tener consecuencias negativas en las relaciones de España con los países sudamericanos en general, o con algunos de ellos, al menos.

Pese a todo lo que se pueda decir, argumentar y analizar en torno a este tema, al momento y lugar en que se ha producido, a la figura del Rey o a la de Hugo Chávez, la realidad es que, en el fondo, a todo el pueblo español nos ha dejado con la boca abierta Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I, al ver su reacción por primera vez, y no de escandalización, sino todo lo contrario, de satisfacción... nunca mejor dicho.

Y es que en numerables ocasiones hemos presenciado en nuestro propio país, sobre todo entre la clase política, escenas en las que pensábamos "¿cómo puede aguantar que le digan eso?" o "¿cómo puede callarse?, ¡yo no podría!"; llegados ciertos límites, deja de importar nuestra ideología para hacer causa común en torno a alguien que sufra una agresión desmesurada y totalmente fuera de tono, como la que vertió el señor Hugo Chávez contra el expresidente de nuestro país, José María Aznar, que puede ser muchas cosas, buenas y malas, diferentes según de quién sean los ojos por los que lo miremos, pero no ya como político sino como persona, no puede ser víctima de tales acusaciones e insultos impunemente, puesto que, como bien dijo el presidente Rodríguez Zapatero, se trata de un expresidente español con todas las de la Ley, que ganó en dos ocasiones consecutivas unas elecciones libres y democráticas y no estamos hablando, por tanto, ni de un dictador ni de un genocida, pese a los errores y aciertos que haya podido cometer durante sus dos mandatos, como todos los presidentes, en cualquier caso.