7 víctimas más que en el mismo período de 2009
Tan sólo 12 de las 50 víctimas confirmadas a día de hoy (aún hay más casos por confirmar) habían denunciado a su agresor por malos tratos. ¿Qué significa esto? Pues podemos dar más de una respuesta; o bien las mujeres españolas víctimas de malos tratos están volviendo a aguantar y a no recurrir a la denuncia ante la evidencia de que una orden de alejamiento no sirve de NADA para salvaguardar sus vidas; o bien los malos tratos reiterados no son ya un indicador válido para advertirnos de un posible caso de "violencia de género", puesto que visto lo visto puede surgir espontáneamente en cualquier pareja joven que lleven conviviendo poco tiempo...
Esta realidad es totalmente intolerable, ni siquiera hay pruebas, estudios, datos fiables sobre las causas y posibles soluciones o vías para conseguir erradicar esta lacra que sigue aumentando año tras año en España. Intolerable. Nadie es capaz de anticiparse, de introducirse en la mente y en la forma de raciocinio (si se puede llamar así) de estos agresores, y pienso que esto ocurre así porque aún se trata de un tema tabú en determinados aspectos. Nadie se considera machista ni capaz de pensar como lo haría un agresor, de llegar al fondo de la cuestión. Sinceramente, siendo mujer, no puedo hacerlo, no puedo saber con todo lujo de detalles lo que hay en la cabeza de un hombre, qué le puede pasar por la cabeza a un hombre para convertirse en un asesino, así, de repente, porque sí...
Si bien no podemos determinar a ciencia cierta las causas, sabemos de sobra que en el fondo de la cuestión está el machismo, endémico por desgracía todavía en gran parte de la sociedad española. Y, aunque yo no soy una experta, sí soy mujer y sí he vivido numerosas situaciones machistas a lo largo de mi vida (en mayor o menor medida, dirigidas o no a mi persona y también tanto de forma consciente como inconsciente), y desde mi humilde experiencia considero que una de las posibles soluciones, y seguramente base para muchas otras, sea la educación. La educación está infravalorada, ni los padres y madres tienen tiempo o capacidad ni el profesorado cree que sea su tarea o bastante tienen con lo que tienen a veces, que es verdad. Pero es que de la educación depende el respeto, la tolerancia, la comprensión, la empatía, la igualdad... incluso la capacidad de raciocinio, de no actuar sin pensar, por impulso, como animales. Se pasan el testigo de la educación entre la escuela y la familia, la familia y la escuela, y al final nuestros niños y niñas crecen por su cuenta, aprendiendo de las amistades, de la televisión, de Internet, de los juegos... sin capacidad crítica ante nada, sin moral, en el mundo de "hago siempre lo que quiero" y de "todo vale".
Hemos sabido evolucionar hasta dejar la violencia como forma de educación y método para infundir respeto, a través del miedo no, eso no es respeto, para enseñar respeto tienes que empezar por tener respeto, demostralo. Un paso genial, fabuloso, estupendo, necesario, loable, uhh! Pero ahora, ¿cómo conseguimos el respeto entonces? No nos hemos parado a desarrollar nuevas formas de enseñanza, ahora todo el mundo tiene todo a su disposición, todo lo bueno y todo lo malo, y dejamos que simplemente cada cual escoja lo que quiera. Nadie enseña hoy límites, a diferenciar entre el bien y el mal, a hablar de "usted" a las personas que queremos y también debemos mostrar respeto, nadie enseña lo que es el "deber", las consecuencias, y así la juventud no quiere que nadie le "caliente la cabeza" con obligaciones, repercusiones, respeto, consecuencias... no, la juventud no quiere pararse a pensar, solamente vivir el momento, como si no hubiera tiempo! Como si mañana se fuera a acabar el mundo! Como si no fuéramos la generación con mayor esperanza de vida! Nadie enseña hoy que hay tiempo para todo, que tu libertad acaba donde empieza la de los demás, que gracias a la tolerancia aprendemos y crecemos y por eso estamos donde estamos y somos como somos, vestimos prendas de todas partes del mundo, decoramos nuestras casas con elementos procedentes de todas las culturas del mundo y comemos comida china, sushi japonés, curry indio, asado argentino, falafel árabe y musaka griega, y podemos elegir lo que queramos!
Pero no siempre escogemos lo bueno de todas las opciones que tenemos. Siempre existirán personas "malas", criminales, asesinos y asesinas, pero sólo como casos puntuales, no como rasgo genérico de una sociedad. Considero que nadie debe pasar a otro alguien el testigo de la educación, sino que todos y todas debemos participar de ella, pues se educa en sociedad, tan sólo hay que pensar en la cantidad de veces que escuchamos "si lo hace todo el mundo", "es la moda, lo que se lleva (por todo el mundo)", "todo el mundo lo tiene"...
Autor: Forges
Por tanto, tenemos que predicar con el ejemplo, esa sería mi reflexión en suma, no podemos volver la cara ante un caso de maltrato, ante una injusticia o ante una simple decisión y que otra persona la tome por mí, no. Tenemos que volver a decir "eso no está bien", "eso no se hace" o "tienes que hacerlo", y cuando nos pregunten porqué, dar la explicación que tenemos en nuestro fuero interno, que nos han enseñado nuestros padres, madres, abuelos, tías, primos, vecinas..., así como nuestra experiencia "porque lo puedes romper", "porque le harás daño y llorará", "porque tú no quieres hacerle daño, verdad?", "porque así podrás conseguir más cosas"... "Porque si la matas o la maltratas, la pierdes, y entonces ¿quién cuidará de ti cuando estés enfermo? ¿Quién te preparará tu comida favorita el domingo o esa tarta que tanto te gusta en tu cumpleaños? ¿Quién te dará un masaje cuando te duela la espalda o el cuello? ¿Quién te escuchará cuando tengas algo que contar o problemas en el trabajo? ¿Quién te apoyará siempre y hasta en los peores momentos te dará esperanza diciéndote "saldremos de ésta, ya verás" aunque tenga más miedo que tú? ¿Quién te acompañará? ¿Quién te mirará a los ojos de esa manera? ¿Quién se sentará a ver fotos de hace años y décadas contigo? ¿Quién te ayudará a ponerte la corbata o a encontrar la ropa que mejor te sienta y nunca tienes paciencia para buscar? ¿Y quién educará a vuestros hijos/hijas para que nunca sean ni sufran a un maltratador?






2 comentarios:
Siéndo hombre no me considero machista, porque es una palabra que detesto, al igual que feminista.
Si matas eres un asesino, y si pegas un maltratador.
Machista y feminista son las mismas tonterías para etiquetar a la gente por lo que tiene entre las piernas, y no creo que lo que tenga entre las piernas sea relevante para lo que de verdad importa.
Al igual que tu no entiendes a los hombres que maltratan, yo no entiendo a las mujeres que siguen con ellos.
Ni a las que teniendo oportunidades prefieren que se les siga maltratando.
Tampoco entiendo a las que se ríen de los derechos de esas víctimas usándolos como comodín para hacer lo que le de la gana mintiéndo y amenazando con falsas denuncias.
La realidad es demasiado compleja par mí.
Lo que si que entiendo es que cada persona tine derecho a disfrutar de su vida y que estos casos habría que erradicarlos, al igual que muchos otros.
La opinión pública está centrada en este tema porque se nos bombardea a diario con noticias continuas de muertes y maltratos hacia mujeres. No digo que no sea necesario, pero llega a insensibilizar e incluso causar el efecto contrario.
En vez de tanto anuncio, lo que se necesitan son medidas eficaces, y no injusticias ni discriminaciones globales para intentar dar el pego, como por ejemplo la llamada discriminación positiva.
¿Como puede ser alguien tan cínico como para poner esas dos palabras en la misma frase?, me parece lamentable e inútil, y ahí están las noticias para darme la razón, esa no és la forma de solucionar este problema.
Saludos, y perdona por el manuscrito que he dejado aquí.
Gracias por tu "manuscrito", encantada de recibirlos y poder comentar sobre estos temas.
Desde luego, aunque he centrado el artículo en el maltratador quizá, estoy totalmente de acuerdo en que no entiendo como se puede aguantar eso durante años y años. Quizá en un determinado momento se puede pensar que quizá ha sido algo esporádico, una "anécdota", que no va a volver a pasar, "problemas" con la bebida o que con el tiempo cambiará. Pero a partir de determinado momento, está claro que no.
Es verdad también, que hay mujeres que aguantan por amenazas, porque tienen hijos/as y las amenazan con hacerles daño, quitárselos y cosas así, o directamente con matarlas, ya sabes esa frase de "o mí o de nadie". ¿Qué hacer en esos casos? Pues quizá en casos así la iniciativa tiene que venir de fuera, tiene que ser la sociedad la que responda, la que denuncie y la que ayude, familiares, amistades, vecinos/as. No sé, algo se debe poder hacer.
Y des luego, totalmente intolerable e incomprensible los casos de mujeres que engañan y se aprovechan de estas leyes, dificultando de nuevo el camino de escapatoria a mujeres que de verdad están sufriendo.
En definitiva, otro más de esos grandes y complejos problemas que tenemos en la sociedad actual, difíciles de solucionar y, lo peor de todo, creados donde no debería haber problema alguno.
Saludos y hasta otra.
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